.

miércoles, 18 de febrero de 2015

ASESINO 148: Richard Cottingham; biografía del "asesino de Torsos"

NOMBRE: Richard Francis Cottingham

PAÍS: Estados Unidos

FECHA DE NACIMIENTO: 25 de noviembre de 1946

FECHA DE FALLECIMIENTO: Actualmente vivo

APODOS: El asesino de torsos; The Torso Killer

NÚMERO DE VÍCTIMAS: Oficialmente 6, aunque se calcula que entre 90 y 100

CARGOS JUDICIALES: Múltiples delitos de asesinato

CONDENA: 100 años de cárcel


Nuestro asesino 148, tiene el honor de ser Richard Cottingham, conocido como "el asesino de Torsos", por lo que os podéis hacer una idea de la calaña de tipo del cual hoy os vamos a hablar...

Comenzamos...

Richard Cottingham nació un frío 25 de noviembre del año 1946, en el siempre conflictivo barrio neoyorquino del Bronx.

Allí en dicho barrio, se crió en su niñez, poniendo rumbo junto a su familia a Nueva Jersey, cuando él tenía 12 años de edad.

Instalado en una familia de lo más normal, comenzó a cursar estudios en Nueva Jersey, y allí en el colegio se le hizo complicado encontrar amigos, al parecer porque era poco sociable. Sin embargo, desarrolló una "extraña" adicción a las palomas, si si, palomas de las de toda la vida...



Con 15 años recién cumplidos, cambió de escuela y comenzó a relacionarse (por fin) con compañeros suyos de su clase. No llegó a ser extremadamente popular entre los chicos y sobre todo las chicas, pero si comenzó a llevar una vida social un poco más habitual. Durante esa época de su correcta vida, Richard era corredor amateur, por lo que le gustaba mucho el deporte.

Su primer trabajo con 18 años recién cumplidos, fue en una correduría de seguros.

Hasta aquí, podríamos decir perfectamente, que la vida de Richard era completamente normal, algo que sorprende, ya que casi todos los asesinos en serie, en su infancia y adolescencia ya mostraban ciertas carencias personales, sin embargo él se salía de lo habitual...


En el año 1967, como si hubiese sido poseído por el mismísimo diablo, Richard asesinó por primera vez en su vida, a una joven de 29 años y madre de familia, llamada Nancy Vogel.

El cadáver de Nancy, apareció en su propio coche, y muerta por estrangulamiento. Su cuerpo desnudo, evidenció que Richard abusó de ella sexualmente, aunque esto nunca pudo ser demostrado...

Sin embargo el primer contacto de Richard con la justicia, fue tras cometer un delito al ir conduciendo borracho, y por ello fue detenido dos años después de su primer asesinato, y condenado a pagar una multa de 50 dólares, e ingresó en la cárcel por diez días, vamos una broma...

Cuando salió de la cárcel, se casó y tuvo tres hijos.


Todo en su vida volvió a la normalidad, hasta el año 1979, cuando su mujer se enteró que le había puesto los cuernos con varias prostitutas callejeras, y decidió divorciarse de él y marcharse con sus hijos lo más lejos posible...

Entre los años 1977 y 1980, llegó la que sería la gran masacre de su vida, asesinando a 5 mujeres.

Diez días antes de la navidad del año 1977, "The Torso Killer" asesinó a la primera de estas 5 chicas comentadas anteriormente. La joven mujer radióloga que respondía al nombre de Mary Ann Carr, fue hallada muerta cerca de un hotel, con sus piernas amputadas, pechos extirpados, y con mordidas por todo el cuerpo. Lo único que se podía apreciar de su cadáver a simple vista, era su torso, de ahí el seudónimo de nuestro brutal protagonista de hoy en la web...

Mary Ann Carr
En marzo del año 1978, mientras Richard se emborrachaba en un bar, vio a una joven que le llamó la atención, y fue en su búsqueda. Karen Schilt era la chica, la cual comenzó a conversar con Richard, mientras este la drogaba echándole algo en su bebida.

Cuando la chica se quedó dormida, Richard la violó en una habitación de un motel de carretera, y posteriormente creyendo que estaba muerta, la dejó tirada cerca de una alcantarilla. 

La chica no murió, pero nada pudo aportar a las autoridades, ya que no recordaba lo sucedido...

Y bueno, así fue como alguna de las chicas lograron sobrevivir a este animal...


En diciembre del año 1979, Richard contrató a dos prostitutas para que le hicieran el servicio sexual, en una habitación de un hotel. Las dos prostitutas, fueron torturadas hasta la extenuación, violadas reiteradamente, y posteriormente asesinadas de una forma totalmente atroz y brutal.

Richard decapitó a las dos chicas, les amputó sus manos, y posteriormente se llevó de recuerdo dichas partes de sus cuerpos, y prendió fuego a la habitación del hotel, con la evidente intención de borrar pruebas.

Por cierto, 19 años tenían ambas chicas...


En 1980, asesinó a otra meretriz de 19 años de edad, a la cual se la comió literalmente hablando, apareciendo la pobre muchacha, sin pechos, sin piernas, y con los brazos completamente repletos de mordidas. Solo su torso, una vez más fue lo único que se podía identificar a simple vista...

Aquel día sin embargo, Richard cometió un grave error, dejarse una llave suya, en la habitación del horror...

Su último asesinato oficial, fue el de otra joven prostituta, de nombre Jean Mary Ann Reyner, a la cual la abrió en canal con su navaja, en un acto absolutamente repugnante, y totalmente desgarrador.

Su modus operandi pues, ya lo habéis podido comprobar. Como detalle adicional, os comentamos que su gran predilección eran las mujeres rubias y jóvenes, casi todas sus víctimas cumplían con dicho perfil, y no todas eran prostitutas.

A continuación una fotografía de una de sus víctimas, que por cierto hay muchas más pero no podemos ponerlas en la web, por el alto contenido desagradable de las mismas...


Una jovencita de 18 años, sería la que acabaría para siempre con su carrera criminal...

Esta chica que no era prostituta profesional, decidió al llegar a Nueva York sin un duro, el ponerse a hacer la calle, y dio con nuestro protagonista de hoy en la web...

Rubia, joven, y fácil, perfecto para Richard Cottingham.

Sin embargo y a pesar de tenerla atada, y morderla, violarla, etc, no logró acabar con su vida...

En su momento la joven confesó a las autoridades, que Richard le había pagado 200 dólares por acostarse con ella, y le dijo una frase que decía lo siguiente "eres una puta, y te voy a castigar por ello".

Los gritos de la joven, llamaron la atención de los propietarios del hotel donde se estaban dando estos execrables actos, y llamaron a la policía, la cual se personó en el lugar, y dieron por fin caza al "asesino de torsos".


Tras realizarse el juicio, Richard Cottingham fue declarado culpable de al menos 6 asesinatos, y condenado a la pena de 100 años de cárcel.

Él confesó todos sus crímenes, e incluso dijo que había matado a más de 100 jóvenes mujeres repartidas por todo Nueva York. Intentó suicidarse hasta en dos ocasiones, sin lograrlo.

Actualmente sigue cumpliendo condena en una cárcel estadounidense, en el módulo de presos muy peligrosos.

Sin duda, otro asqueroso psicokiller que no podía faltar en nuestro archivo de asesinos.


.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario