.

jueves, 21 de noviembre de 2013

ASESINO 83: Francisca González Navarro; biografía de la asesina de sus dos hijos en Murcia "La Bruja de Santomera"

NOMBRE: Francisca González Navarro

PAÍS: España

FECHA DE NACIMIENTO: Desconocida

FECHA DE FALLECIMIENTO: Actualmente viva

APODOS: La Bruja de Santomera; La Parricida de Santomera

NÚMERO DE VÍCTIMAS: 2 (sus propios hijos)

CARGOS JUDICIALES: 2 delitos de asesinato con agravante de parentesco

CONDENA: 40 años de cárcel


Hoy traemos una historia que pasa a engrosar nuestra sección de "Sucedió en España", una lista de sucesos acaecidos en nuestro país, que realmente hay que reconocer que tenemos una historia en materia de crónica negra, realmente importante y por supuesto preocupante.

La mujer que habéis visto en la fotografía, fue capaz de asesinar a sus dos hijos pequeños, a sangre fría, y posteriormente presentarse al entierro como si nada hubiese pasado, y mostrando ante el gran público, un dolor de madre que acababa de perder a sus hijos en extrañas circunstancias. Suerte que nuestros investigadores, consiguieron arrancar la máscara de cuajo, a esta asesina inmunda.

Comenzamos con la historia, no sin antes decir que de su infancia y adolescencia poco se conoce, y por supuesto deseando que los dos pequeños descansen en paz...

Paquita "La Bruja de Santomera" nació en dicho pueblo de la provincia de Murcia, hace ahora unos 40 años. Como dijimos anteriormente, poco o nada se conoce sobre su infancia y adolescencia.

Paquita era una esposa celosa y pertenecía a la ya desaparecida clase media, de nuestro país. Se casó con el camionero José Ruiz, el cual pasaba muchísimas horas en la carretera, dada su profesión, algo que como es lógico era inevitable.

Los años fueron pasando, y los celos de Paquita hacia su marido fueron in crescendo. Aún así, nacieron dos preciosos niños murcianos de nombres Francisco Miguel, y Adrián Leroy. 

Todo parecía ir mejorando en el matrimonio Ruiz-González, pero las cosas no eran así, sobre todo en el fuero interno de nuestra protagonista de hoy en la web...


Los celos enfermizos de Paquita, estaban basados en que pensaba que su marido en esas largas jornadas de trabajo al mando de su camión, le ponía los cuernos con prostitutas de carretera.

Aquellos celos enfermizos, finalmente se convirtieron en sed de venganza, y para ello fraguó un macabro plan, que consistía en asesinar a sus hijos, para de este modo hacer sufrir al marido, y por ende vengarse de las supuestas infidelidades de él, que las mismas fueron reales tal y como él mismo reconoció años después.

Hay que decir, que la relación de ambos era una relación basada en el amor y el odio por momentos, y esto fue reconocido por los dos cuando se realizó el juicio.

De lo extraído de las diligencias judiciales y autos varios, se supo que ambos mantenían una relación tormentosa, donde no faltaban las agresiones físicas, amenazas varias, y hasta relaciones sexuales "aberrantes", término utilizado por los investigadores en dichos autos judiciales.

Solos dos días antes del trágico suceso, Paquita amenazó a su marido, cuando este le dijo que debía volver al camión, para cumplir con su profesión...

Ella le dijo textualmente "Te voy a hacer mucho más daño del que tu me has hecho a mi".

Y desde luego que cumplió su amenaza...


Antes de contar lo que sucedió aquel 19 de enero de 2002, debemos contar que el marido también fue objetivo de ella para matarlo a modo de venganza, y es que el hombre dijo haber localizado un cuchillo afilado debajo del colchón de la cama de matrimonio, y haber sufrido auténtico terror, cuando ella siempre se empeñaba en hacerle la comida, pensando que su intención era la de envenenarlo.

Sin embargo ella decidió que su marido no iba a morir, pero si sus dos hijos...

En la fría madrugada del 19 de enero del año 2002, Paquita ejecutó su plan macabro, y estranguló hasta la muerte a sus dos niños, con el cable del cargador de un teléfono móvil.

Al día siguiente la noticia saltó a todos los medios de comunicación, no solo de la Región de Murcia, si no de toda España, y nadie sabía que era lo que había sucedido en la localidad de Santomera.

En aquellos momentos vimos a Paquita, totalmente rota por el dolor, asistiendo como si no fuera con ella, al funeral de los pequeños, y abrazada a su marido. El pueblo se volcó con ella, y le mostraron todo su cariño y apoyo, en aquellos momentos tan difíciles...

Veamos la fotografía en cuestión, y en la misma podemos ver a Paquita junto a su marido, llorando desconsoladamente... qué sangre fría! qué repugnancia por dios!...



Sin embargo Paquita cometió un error, a pesar de tomar sus medidas de precaución necesarias para no ser descubierta, por los objetivos de las cámaras que estaban aquel día, en el velatorio de Francisco Miguel y Adrián.

Resulta que la policía se percató de que Paquita apenas sacaba su mano del bolsillo del abrigo, y en un momento tuvo que sacarla para coger una cosa, y los investigadores se percataron de que ella llevaba una extraña y aparatosa venda, la cual cubría la mano y llegaba casi a mitad de brazo.

Este detalle fue el que la puso, sin ella saberlo, en el centro del huracán policial, que ya estaba investigándola con un marcaje muy estrecho...

Fue detenida y acusada formalmente de asesinato con agravante de parentesco.


Durante el proceso judicial, la defensa no pudo negar los hechos ante la evidencia de los mismos, pero solicitó la libre absolución de Paquita, alegando que cuando mató a sus hijos pequeños, no estaba en plenas facultades mentales, algo que fue totalmente desmontado por la fiscalía, punto a punto...

Los psiquiatras forenses que le hicieron varias pruebas mentales, dijeron en sus conclusiones finales, que Paquita era una mujer "fría y calculadora, inmadura y egocéntrica, que le gusta ser el centro de atención, inestable emocionalmente, autoritaria y extremadamente agresiva, con ciertos rasgos de personalidad paranoide, y altamente narcisista y poco amiga a una vida social y normal".

Con todo esto no obstante, los forenses indicaron, que cuando mató a sus hijos lo hizo en plenas facultades mentales, y sabiendo en todo momento que aquello que estaba haciendo, iba a causar la muerte de sus retoños.

Por todo lo dicho, el juicio se celebró, y Francisca González Navarro fue condenada como autora penalmente responsable de dos delitos de asesinato con agravante de parentesco, a la pena de 40 años de cárcel, 20 por cada uno de los asesinatos.

Cuando le fue leída la sentencia, no movió un solo párpado de sus ojos, mostrando esa frialdad de la cual hablaban los forenses en sus informes...


Lo único que admitió Paquita meses después de la sentencia, fue que "últimamente me había convertido en una mala madre, al haber abandonado a mis hijos", sin embargo, no mostró ni un solo ápice de arrepentimiento ante tal terrible y cruel crimen contra su propia naturaleza.

Actualmente, Francisca González Navarro "La Parricida de Santomera", sigue cumpliendo su pena de 40 años, en la prisión de Villena sita en la provincia de Alicante. Todavía le quedan como mínimo, 15 años más de condena, que deberá cumplir integramente.

Sin duda, un caso atroz y totalmente repugnante.

Paquita... púdrete en la cárcel!.
.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario