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sábado, 14 de septiembre de 2013

ASESINO 63: Santiago del Valle; biografía del asesino de la pequeña Mari Luz Cortés

NOMBRE: Santiago del Valle García

PAÍS: España

FECHA DE NACIMIENTO: 22 de febrero de 1965

FECHA DE FALLECIMIENTO: Actualmente vivo

APODOS: El asesino de la niña Mari Luz

NÚMERO DE VÍCTIMAS: 1

CARGOS JUDICIALES: Abusos sexuales a una menor y delito de asesinato

CONDENA: 22 años de cárcel


Pues si psicokillers, comenzamos a redactar nuestra historia número 63, con uno de los casos más mediáticos de la crónica negra española en los últimos años, y es que estamos ante el asesino de una niña pequeña, de tan solo 5 años de edad, que además fue víctima de los abusos sexuales de este depravado, por lo que la pequeña sufrió lo que no está escrito.

Que conste que este es uno de los asesinos que más repugnancia me produce, pero intentaré ser lo más profesional posible tratando su biografía, aunque me cueste dios y ayuda no vomitar en la pantalla del ordenador.

Comenzamos a narrar su historia...

Santiago del Valle García nació el 22 de febrero de 1965, en Huelva. La gran parte de su infancia la pasó en la ciudad que le vio nacer, y se crió en el seno de una familia de 9 hermanos más, 6 varones y 3 féminas.

Su padre Juan se dedicaba a la profesión de vendedor ambulante, con la intención de poder llevarles algo de comer a sus hijos, dada la extrema pobreza en la cual vivían. Su madre por su parte, era mujer de la limpieza.

Poco más se conoce de la vida de este monstruo, cuando apenas era un mocoso que iba dando tumbos por las calles onubenses.


Llevaba una vida rara, digna de un tipo extraño y siniestro, y es que lo primero que hizo cuando heredó el piso de sus padres fallecidos, fue empapelar las ventanas de dicho inmueble, con plásticos de colores amarillos y azules.

Según dijo él mismo, esto lo hacía para protegerse de la luz solar, la cual decía le molestaba mucho. Aunque tiempo después, se supo que lo que en realizad hacía con eso de empapelar las ventanas, no era otra cosa que ocultar lo que hacía dentro de su habitación, que precisamente no eran cosas buenas.

Así quedó demostrado, bastantes años antes, cuando Santiago del Valle abusaba de su propia hija, también menor de edad, y sellaba las ventanas del mismo modo que hizo cuando se fue a vivir a Huelva. En aquella casa de Sevilla, lo que tuvo que sufrir la pequeña, fue sencillamente tremendo. Este depredador de niñas, abusaba de ella reiteradamente, llegando incluso a introducirle el pene en uno de esos abusos.

Por este repugnante delito cometido y comentado anteriormente, fue condenado él y su mujer, ya que la misma actuaba como cómplice.


Una de las hermanas de Santiago, Catalina, que también sufrió de pequeña los abusos de este degenerado, comentó no hace mucho que ella lo vio en una ocasión, escondido tras la ventana con esos plásticos opacos, y que se estaba masturbando mientras veía a las niñas vecinas del barrio, jugar.

Pero todo no se reducía a "simples masturbaciones" escondido como cual rata, qué va, desde el año 2001 abusó sexualmente de cinco niñas más, convirtiéndose las mismas, en una obsesión fatal para nuestro protagonista de hoy en la web.

Sus abusos sobre niñas tan cercanas a él como su propia hermana, o su propia hija, ambas de cinco años de edad cuando fueron víctimas de estos tocamientos, ponían en evidencia a este pederasta, que como hemos dicho anteriormente, para él las niñas eran meros objetos sexuales con los cuales darse placer, y por ende estaba obsesionado con ellas.

Sin duda, el perfil de psicópata y abusador de este tipejo, era uno de los más peligrosos que se pueden encontrar tus hijas pequeñas en la calle...


Catalina comentó que cuando su madre se enteró que Santiago había sido detenido por abusar sexualmente de su propia hija, se vino abajo la mujer, hasta el punto que tuvo que ser ingresada en un hospital psiquiátrico. A la niña, repetimos su propia hija, la obligaba a practicarle masturbaciones, bajo coacciones y amenazas si se lo decía a alguien.

En materia laboral, Santiago del Valle nunca trabajó, ya que desde bien joven recibía una pensión del estado, ya que él mismo se la concedió por tener problemas de índole mental, tales como esquizofrenia.

Mención aparte merece Isabel, su mujer, que siempre presenció los abusos sexuales que le propinaba a su hija, sin hacer nada para evitarlo. También tiene reconocida una minusvalía, con prácticamente retraso mental completo.


Tuvieron que huir de Andalucía, cuando el pueblo se enteró de que él era un pederasta, y para ello se fueron a vivir a Asturias, y exactamente a la ciudad de Gijón. Pero Santiago no eligió Gijón al azar, ni mucho menos, allí había conocido a una niña de 13 años, con la cual estaba obsesionado y por supuesto, tenía la intención de engañarla para abusar de ella sexualmente.

Pero claro, aquella muchacha con 13 años de edad, ya no era una simple cría y era mucho más difícil de engañar, por lo que afortunadamente nunca logró su propósito.

La niña asturiana lo denunció, y consiguió una orden de alejamiento, dictada por un juzgado de Gijón.

A todo esto hay que decir, que por fallos varios cometidos por la administración de justicia, Santiago del Valle nunca pisó la cárcel, a pesar de las condenas firmes que tenía encima de su lomo.


Y llegó el fatídico día 13 de enero del año 2008, y en ese día una niña de 5 años y de nombre Mari Luz Cortés, se convertiría sin ella saberlo, en una de las infantes más conocidas de los últimos años en España, lamentablemente por el terrible suceso que estaba a punto de suceder.

La niña salió un rato a la calle para comprar unas chucherías en el barrio de El Torrejón perteneciente a la ciudad de Huelva, y allí estaba agazapado como cual depredador, Santiago del Valle, escondido tras las rejas de sus ventanas, recubiertas con los plásticos de colores, para no ser descubierto.

Cuando la niña ya había adquirido las chucherías, y se disponía a volver a casa con sus padres Juan José Cortés e Irene Suárez, Santiago del Valle lanzó desde la ventana de su casa un peluche, para llamar la atención de la pequeña Mari Luz. Ella como cualquier cría de su edad, le llamó la atención el muñequito, y este aprovechó la inocencia de la criatura, para hacerle subir a su casa, con la excusa de que le entregara el peluche.

Mari Luz subió las pocas escaleras que separaban el portal de la calle con la puerta de la casa de Del Valle, y este se puso detrás de la niña y la cogió en brazos con fuerza, y comenzó a practicarle tocamientos. Sin embargo la pequeña no se lo puso nada fácil, y comenzó a defenderse, ante lo cual Santiago le golpeó en el tórax y en la cabeza, con tanta fuerza que la niña sin llegar a morirse en el acto, sufrió mucha pérdida de sangre.

Posteriormente y una vez ya habían entrado en la casa tanto el agresor como la víctima que estaba inconsciente, Santiago introdujo a Mari Luz Cortés en un carrito de la compra, con la intención de llevársela a un lugar donde hubiera agua, y que estuviera lo más lejos posible de su domicilio, y allí lanzó a Mari Luz al agua, cuando todavía estaba viva, por lo que la causa de la muerte de la pequeña, fue por ahogamiento.

Y así fue como este cretino mató a una pobre niña de 5 años, de la cual vais a ver una foto para los que no la conozcáis todavía...

Era una niña encantadora y muy buena...


Tras una larga búsqueda por parte de los familiares y vecinos de Mari Luz, la niña fue encontrada días después, flotando en el agua, en la Ría de Huelva.

A partir de aquí las muestras de dolor en los familiares fueron in crescendo, al no haber un responsable identificado como autor de este terrible suceso. La Guardia Civil comenzó el correspondiente proceso de investigación, y dados los antecedentes penales que tenía nuestro protagonista de hoy en la web, él mismo fue investigado y finalmente detenido para ser puesto a disposición judicial.

Mari Luz junto a su padre Juan José
La familia de la niña al enterarse del hallazgo del cadáver
Santiago del Valle acabó confesando su crimen, por el cual fue procesado y enjuiciado, y posteriormente fue condenado como autor de un delito de abusos sexuales a menores, y un delito de asesinato, a la pena de 22 años de cárcel.

Por fin, Santiago del Valle dejaba de ser un peligro para la sociedad, tras pisar por primera vez en su desastrosa vida, una prisión. Lástima que el precio que hubo que pagar, fue el de que matara a una pobre niña inofensiva, que simplemente se quería comer unas chucherías, aquella fatídica tarde del 13 de enero de 2008.


Actualmente Santiago del Valle se encuentra cumpliendo condena, en el centro penitenciario de Huelva.

Otra historia y trágica noticia, que nunca se debió haber producido, si la justicia hubiese actuado correctamente y encarcelado a este asesino pedófilo.

Desgraciadamente nada se puede hacer ya, por la vida de la pequeña Mari Luz Cortés, a la cual le deseamos que descanse en paz...


Otro suceso más en nuestro archivo "sucedió en España".
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2 comentarios:

  1. Si no se muere en la carcel ya se encargará la familia de la niña de hacer justicia

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  2. LA MUERTE POR MUERTE... ALGO TIPICO EN ESTE MUNDO...

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