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domingo, 16 de junio de 2013

ASESINO 24: Albert Fish; historia del "abuelito entrañable" que violaba y se comía a los niños

NOMBRE: Hamilton Howard "Albert" Fish

PAÍS: Estados Unidos

FECHA DE NACIMIENTO: 19 de mayo de 1870

FECHA DE FALLECIMIENTO: 16 de enero de 1936

APODOS: El Abuelo Asesino; El Hombre Gris; El hombre lobo de Wysteria; El vampiro de Brooklyn

NÚMERO DE VÍCTIMAS: Rondando las 100

CARGOS JUDICIALES: Varios delitos de asesinato, violación a menores de edad y canibalismo

CONDENA: Pena de muerte


Alberto Pescado es el nombre del protagonista de hoy en la web, traducido su nombre original al español, claro está. Y menos mal que fue "pescado" por las autoridades, de lo contrario probablemente estaríamos hablando del mayor asesino de todos los tiempos, ya que tiene en su haber el dudoso honor de haber violado a más de cien niños, de haber asesinado que se sepa a 5 personas, y de haberse comido cadáveres de niños y niñas pequeños y pequeñas respectivamente.

Sin duda nuestro personaje de hoy y nunca mejor dicho lo de personaje, era un monstruo absolutamente indescriptible...

Sin más dilación, comenzamos con su historia y biografía...

Albert Fish nació el 19 de mayo del año 1870, en Estados Unidos y más concretamente en la capital Washington DC.

Ya su familia no era demasiado normal, o al menos no eran gente con demasiada fortuna, ya que su padre que por cierto era 45 años mayor que su madre, falleció cuando él solo tenía 5 años. Un hermano suyo de nombre Albert, también falleció en trágicas circunstancias.

Su nombre de pila era Hamilton Howard, y sin embargo se lo quiso cambiar por el de "Albert", aprovechando el fallecimiento de su hermano, ya que al parecer en el orfanato donde estuvo durante gran parte de su infancia, los otros niños le llamaban con el mote de "Ham and Eggs", que en castellano sería algo así como "Huevos con Jamón". El origen de este apodo, sinceramente lo desconocemos...


Siguiendo ahora con su etapa en el orfanato, allí comenzó a recibir palizas de sus compañeros, vejaciones, y humillaciones varias, y además y por si fuera poco, siendo poco menos que un mocoso, tuvo su primera relación "seria" con una persona transexual.

Cabe decir que cuando pasó un tiempo desde que sufría estos maltratos físicos en el orfanato, descubrió que le gustaba, e incluso se llegaba a correr cuando le azotaban. Estas fueron sus primeras experiencias "sexuales", en su triste vida...

A todo esto hay que reseñar, que en realidad era huérfano de padre solo, ya que su madre estaba viva cuando lo enviaron al orfanato. Bastantes años después, su madre que trabajó para el gobierno, se hizo cargo del cuidado de su hijo.

Con solo 12 años y queriendo experimentar más con su sexualidad, comenzó a mantener relaciones homosexuales con otros niños, y comenzó a tener un gusto sexual un tanto extraño, como es el denominado "SCAT", que en castellano quiere decir "afición por comer heces de humanos".

Cuando no podía o no tenía la posibilidad de que alguien le cagara en la boca, se iba a los lavabos públicos, y cuando alguien había defecado, se introducía en el aseo y se masturbaba con el olor.


Con 20 años recién cumplidos, Albert decidió abandonar Washington, para instalarse en la ciudad de los rascacielos, New York. Allí comenzó a ejercer la prostitución, buscando no dinero, si no otro tipo de sensaciones sexuales, que todavía no había experimentado, como es en este caso el mantener relaciones sexuales con mucha gente diferente.

Paralelamente a su profesión, aquel que se negaba a practicar un servicio con él, Albert no dudaba en obligarlo y forzarlo hasta la violación. De este modo se sabe que violó a muchísimos hombres, principalmente de edades jóvenes.

Ocho años después de lo comentado anteriormente, su madre le buscó una novia, para ver si de este modo su vida se volvía algo más normal, y lejos de conseguirlo, la cosa incluso se complicó...

Su novia que tenía 10 años menos que él, decidió finalmente casarse con él, y ambos tuvieron un total de 6 hijos en un tiempo récord.

Por otra parte y en esa época, fue detenido por primera vez por parte de las autoridades norteamericanas, acusado de un delito de malversación de fondos. Le condenaron a prisión y durante el tiempo que allí estuvo, volvió a mantener relaciones homosexuales con el resto de presos. 

A continuación una fotografía de la cárcel "Sing Sing", lugar donde estuvo encerrado en aquella época...


Tras salir de la cárcel comenzó a trabajar como pintor particular, y durante el tiempo que estuvo ejerciendo la profesión, abusó sexualmente de numerosos niños, de las casas donde iba a pintar. Esos niños apenas superaban los 6 años de edad. Además de esto, durante esa época comenzó a sentir atracción por la amputación de miembros, y con uno de sus múltiples amantes, que el hombre padecía un retraso mental, intentó cortarle el pene sin éxito.

Se olvidó un tiempo de esta nueva "afición", y comenzó a frecuentar burdeles de carretera, donde practicó el sadomasoquismo, pidiendo a las meretrices que le azotaran con todas sus fuerzas, para poder de este modo llegar al orgasmo...

Tras casi 20 años de matrimonio y 6 hijos en común, su esposa lo dejó por otro hombre, y esto llevó a Albert a sufrir una profunda depresión, la cual despertó de forma definitiva al monstruo y asesino en serie en potencia que llevaba dentro, para no abandonarlo nunca más hasta sus últimos segundos de vida.

Hacemos ahora un pequeño paréntesis, para analizar la situación...

Hasta este momento de su vida, si os dais cuenta del problema que tenía, llegaríamos a la conclusión que Albert sufría una obsesión por el sexo de carácter totalmente enfermizo, y precisamente en esa obsesión por el cuerpo humano, es donde estaba el eje de su mal. Un vicio que le llevó a querer experimentar absolutamente de todo, hasta que ya no encontraba nada para que su deseo sexual se quedara saciado.

Este era el verdadero problema de nuestro protagonista de hoy, de ahí que practicara sexo con hombres, mujeres, niños, niñas, personas con retrasos mentales, personas con discapacidades físicas, prostitutas etc. Le daba igual acostarse con quien fuera, como fuera, y donde fuera...


Albert comenzó a escuchar voces, que le obligaban a matar y a hacer daño a las personas, y su primera víctima mortal fue un niño de Delaware. Acabó con su vida, para poco tiempo después acuchillar de una manera brutal a un pobre muchacho que tenía una discapacidad psíquica, convirtiéndose el chico en su segunda víctima mortal.

Sus víctimas eran de varios lugares diferentes, por lo que amplió su particular radio, y no solo mataba o lo intentaba en Nueva York o Delaware, si no que lo hacía en varios Estados de Norte América.

De la noche a la mañana Albert decidió cambiar su "modus operandi" para acercarse a niños, y comenzó a comprar periódicos donde personas se anunciaban buscando trabajo. Albert dio con la familia Budd, tras leer un anuncio de uno de los hijos de 18 años de edad, y "El Abuelo Asesino" se acercó hasta la casa de dicha familia, haciéndose pasar por un granjero, con el pretexto de contratar al muchacho.

En realidad lo que buscaba, ya lo había encontrado nada más entrar por la puerta, al comprobar que dicha persona que se había anunciado, tenía una hermana pequeña de 10 años de edad. Su nombre, Grace Budd. Lamentablemente la niña se convertiría en la víctima más conocida y popular de las que tuvo en su haber Albert.


Albert montó un plan macabro para conseguir su objetivo de llevarse a la niña sin que nadie sospechara de él, y se le ocurrió la idea de convencer a los padres de la pequeña, de que dejaran a Grace acompañarle a una ficticia fiesta de cumpleaños. Los padres cometieron el mayor error de su vida, y accedieron a la propuesta.

Pues bien, Albert y la niña se marcharon, y nunca más volvieron...

A continuación os voy a poner la carta que este enfermo le escribió a la familia Budd 7 años después de desaparecer la pequeña, que por cierto otro hombre fue arrestado como supuesto autor del rapto de Grace, siendo completamente inocente, ya que el verdadero responsable era nuestro personaje de hoy.

La traducción de la carta al castellano, está tal cual como la escribió él, incluyendo numerosas faltas de ortografía, que él cometió.

La carta de este enfermo, decía así...

"Estimada Señora Budd. En 1894 un amigo mío fue enviado como asistente de plataforma en el barco de vapor Tacoma, el Capitán John Davis. Viajaron de San Francisco a Hong Kong China. Al llegar ahí el y otros dos fueron a tierra y se embriagaron. Cuando regresaron el barco se había marchado. En aquel tiempo había hambruna en China. La carne de cualquier tipo costaba de 1-3 dólares por libra. Así tan grande era el sufrimiento entre lo más pobres que todos los niños menores de 12 años eran vendidos como alimentos en orden de mantener a los demás libres de morir de hambre. Un chico o chica menores de catorce años no estaban seguros en las calles. Usted podía entrar a cualquier tienda y pedir corte en filete o carne de estofado. La parte del cuerpo desnudo de un chico o chica sería sacada y lo que usted quisiera sería cortado de él. El trasero de un chico o chica la cual es la parte mas dulce del cuerpo era vendida como chuleta de ternera a un precio muy alto. John permaneció ahí durante mucho tiempo adquiriendo gusto por la carne humana. A su regreso a N.Y. robó a dos chicos uno de 7 y uno de 11 años de edad. Los llevó a su casa los despojó y desnudó y los ató a un armario. Entonces quemó todo lo que ellos portaban. Varias veces cada día y cada noche los azotó -los torturó - para hacer su carne buena y tierna. Primero mató al chico de 11 años de edad porque tenía el trasero más gordo y por supuesto una mayor cantidad de carne en él. Cada parte de su cuerpo fue cocinado y comido excepto la cabeza, huesos e intestinos. Fue asado en el horno (todo su trasero), hervido, asado, frito y estofado. El chico pequeño fue el siguiente, fue de la misma manera. En aquel tiempo, yo vivía en la calle 409 E 100 cercana a la derecha. El me decía frecuentemente cuan buena era la carne humana, que decidí probarla.

El domingo 3 de junio de 1928, yo le visité en el 406 W calle 15. Le llevé un pote de queso -fresas. Almorzamos, Grace se sentó en mi regazo y me besó. Decidí comerla. Con el pretexto de llevarla a una fiesta. Usted dijo que sí, que ella podría ir. La llevé a una casa vacía en Westchester que yo ya había escogido. Cuando llegamos, le dije que se quedara afuera. Ella recogió flores, subí y me quite mis ropas. Yo sabía que si no lo hacía las habría de manchar con su sangre. Cuando todo estuvo listo, me asomé a la ventana y la llamé. Entonces me oculté en un armario hasta que ella estuvo en la habitación. Cuando ella me vio completamente desnudo comenzó a llorar y a tratar de correr escaleras abajo. La atrapé y me dijo que se lo diría a su mamá. La desnudé. Pateó y me rasguñó. La estrangulé y entonces la corté en pequeños pedazos para poder llevarme la carne a mis habitaciones. La cociné y comí. Cuan dulce y tierno fue su trasero asado en el horno. Me llevó nueve días comer su cuerpo entero. No la violé aunque podría haberlo hecho si lo hubiera deseado. Murió virgen."


Solamente podemos decir una cosa: impresionante el simple hecho de que semejante despojo humano existiera.


La aventura de Albert ya había llegado a su fin con esta carta, ya que la policía logró dar con él, siguiendo el rastro del sobre.

Una vez ya estaba a disposición judicial, Albert Fish confesó a sus abogados otros muchos crímenes que había cometido, y no escatimó en detalles.

Uno de los asesinatos más destacables, fue el de un pequeño del barrio de Brooklyn, que tras llevar desaparecido muchos años, y tras la confesión de Albert, la madre del niño se personó en prisión para pedirle a Albert que por favor le dijera donde estaba el cadáver de su hijo, y que le había hecho cuando lo mató.

Este ni corto ni perezoso, relató los hechos del siguiente modo...

"Lo llevé a los vertederos de Riker Avenue. Ahí hay una casa que permanece sola, no lejos de donde lo tomé, llevé al chico ahí. Lo despojé, desnudé y até sus manos y pies, lo amordacé con un harapo sucio que recogí en el vertedero. Entonces quemé sus ropas. Arrojé sus zapatos al vertedero. Regresé y tomé el tranvía de 59 Street a las 2 a.m. y caminé de ahí a casa. Al siguiente día cerca de las 2 p.m., llevé herramientas, un muy buen látigo de nueve colas. Casero. Con mango corto. Corté uno de mis cinturones a la mitad, corté esas mitades en seis tiras de cerca de 8 pulgadas de largo. Azoté su trasero descubierto hasta que la sangre corrió en sus piernas. Corté las orejas, la nariz, corte la boca de oreja a oreja. Le saqué los ojos. Estaba muerto entonces. Enterré el cuchillo en su vientre, acerqué mi boca a su cuerpo y bebí su sangre. Recogí cuatro sacos viejos de patatas y reuní una pila de piedras. Entonces lo corté en pedazos. Tenía un fardo conmigo. Puse su nariz y oreja y unas cuantas rajas del vientre en el fardo. Entonces lo corté por el centro de cuerpo. Justo debajo del ombligo. Después a través de sus piernas aproximadamente 2 pulgadas debajo de su trasero. Puse esto en mi fardo con mucho papel, le corté la cabeza, pies, brazos, manos y las piernas debajo de la rodilla. Coloqué todo esto dentro de los sacos pesados con piedras, los até y los arrojé en las fosas de agua fangosa que usted verá a lo largo del camino que va a North Beach. Regresé a casa con mi carne. Tuve el frente de su cuerpo que me gustaba. Su pene y sus testículos y un agradable y gordo trasero, para asar en el horno y comer. Hice un estofado con sus orejas y nariz, pedazos de su cara y el vientre. Puse cebollas, zanahorias, nabos, apio, sal y pimienta. Estaban buenos. Entonces partí su trasero corté pene y testículos y los lavé primero. Puse tiras de tocino en cada nalga y las puse en el horno. Entonces escogí 4 cebollas y cuando la carne había asado cerca de 1/4 de hora, vertí un poco de agua para la salsa de la carne y puse las cebollas. A intervalos frecuentes rocié su trasero con una cuchara de madera. Así la carne sería agradable y jugosa. En cerca de 2 horas, estaba buena y doradita, cocinada. Nunca comí algún pavo asado que tuviera la mitad del sabor que este dulce gordo y pequeño trasero. Comí cada bocado de carne en cerca de 4 días. Su pequeño pene era dulce como la nuez, pero sus testículos no pude masticarlos. Los arrojé al inodoro."

Una vez más, IMPRESIONANTE, esta vez con mayúsculas...


Antes de que se le realizara el juicio, tuvo tiempo incluso de volver a casarse, aunque se separó tan solo una semana después de las nupcias. Así mismo fue enviado a un hospital psiquiátrico, con el fin de que los médicos le hicieran un chequeo completo.

Tras celebrarse el juicio que duró diez días, él mismo quedó visto para sentencia, y durante él mismo Albert alegó en su defensa que estaba loco y que no sabía que hacía. Hizo referencia al tema de las supuestas voces que le ordenaban que violara, matara, y se comiera a los pequeños y pequeñas.

El jurado no vio locura en Albert, y fue condenado a la pena de muerte mediante silla eléctrica.


El día 16 de enero de 1936, fue ejecutado en la silla eléctrica, pero antes de morir pronunció dos frases que no tienen desperdicio...

PRIMERA FRASE: "El momento de la electrocución será la experiencia suprema de mi vida".

SEGUNDA FRASE: "No se aún porqué estoy aquí, pero aún así la pesadilla se acabó para siempre".

Tras estas dos frases, se pulsó el interruptor, y este monstruo falleció para siempre y desapareció de la faz de la Tierra, lugar donde nunca debió estar.
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